JPMorgan advierte de una caída próxima y culpa a las acciones de IA

JPMorgan advierte de una caída próxima y culpa a las acciones de IA
Wajeeh Khan
24 ago 2026, 16:36 P. M.

con tecnología de

Invezz
Corto en beta de IA

Vender/ponerse corto en QQQ (o comprar opciones put de QQQ) porque JPMorgan advierte de un lento desmoronamiento del liderazgo en IA y del debilitamiento de los indicadores internos pese a unos niveles de índice aún fuertes. La configuración muestra un comportamiento de “topping process”: recortes en IA/tecnología, seguimiento desigual en hardware/hiperescala y una estacionalidad de finales de verano que empeora tras el Día del Trabajo. Si la convicción en la IA sigue desvaneciéndose, el índice puede parecer bien mientras el liderazgo se rompe: QQQ es el proxy líquido más directo.

Riesgo clave: Que los beneficios y las previsiones de la IA se reacceleran lo bastante rápido como para reactivar el liderazgo amplio de la tecnología y provocar un squeeze al alza.

Infraponderar semiconductores

Vender NVDA y AMD (o comprar opciones put protectoras) porque el artículo indica que los inversores cuestionan el calendario de retorno de la inversión de los gastos agresivos en IA y que los compradores no recuperan niveles clave de resistencia. Cuando la convicción en la IA se desvanece, las acciones 'picks-and-shovels' con múltiplos más altos suelen descontarse primero, y la debilidad en hardware/hiperescala tiende a golpear a los semiconductores antes de que el mercado en general lo note.

Riesgo clave: Una sorpresa importante en el ciclo de capex de IA (rampas de nuevas plataformas, visibilidad de demanda sólida) que impulse revisiones al alza sostenidas para los semiconductores.

  • JPMorgan considera que el repunte de las acciones estadounidenses podría estar a punto de pausarse.
  • La firma atribuye gran parte de su postura cautelosa a las acciones de IA.
  • El S&P 500 ya se ha retraído alrededor de un 1,5% en sesiones recientes.

Los principales índices de Wall Street siguen manteniéndose cerca de máximos recientes, pero la base del repunte parece menos sólida de lo que indican las cifras principales.

Una corrección de varias semanas ha interrumpido una racha de avances semanales, y JPMorgan Chase & Co. percibe el retroceso como algo más que una pausa rutinaria.

En una nota del estratega técnico Jason Hunter, el banco sostiene que la fortaleza aparente de los índices está ocultando un cambio en las dinámicas internas del mercado y en el liderazgo que típicamente precede a los problemas.

Según JPMorgan, el desencadenante no son los datos económicos sino el lento desmoronamiento de la convicción en las acciones de inteligencia artificial, la misma apuesta que ha impulsado gran parte de las ganancias de este año.

Ese desmoronamiento, advierte Hunter, llega justo cuando los patrones estacionales se vuelven históricamente desfavorables.

Por qué JPMorgan recomienda precaución

A simple vista, nada parece roto.

Los índices principales siguen en una tendencia alcista y ninguna señal individual ha emitido una advertencia clara.

Lo que preocupa a Hunter ocurre fuera de la cinta de índices: cómo ha cambiado el posicionamiento dentro del mercado, qué sectores son los que realmente lo lideran y cómo se comportan los activos que suelen girar primero; en conjunto, señales que se parecen más a un proceso de formación de techo que a una pausa saludable.

Finales del verano y comienzos del otoño son históricamente el periodo más débil para el mercado, y JPMorgan considera que este telón de fondo agrava ese riesgo estacional en lugar de compensarlo.

La brecha entre un desempeño tranquilo a nivel de índices y un deterioro de las condiciones subyacentes, en el marco de Hunter, es el tipo de configuración que los inversores suelen pasar por alto hasta que es demasiado tarde.

Un tipo diferente de rotación

La retirada de las acciones de inteligencia artificial y de los nombres tecnológicos más amplios este verano difiere de rotaciones anteriores en un punto clave: carece de convicción.

En el cuarto trimestre de 2025, el capital que salió de tecnología fluyó hacia sectores cíclicos y pro-crecimiento, reflejando confianza en la economía.

 Hunter interpreta el movimiento de hoy de forma distinta: se están recortando posiciones abarrotadas, reduciendo la exposición a tecnología y los ingresos se están ubicando en rincones más defensivos del mercado, un patrón que parece reducción de riesgo más que una nueva apuesta económica.

Las acciones de hardware y de computación a hiperescala cuentan una historia similar, moviéndose de forma desigual mientras los inversores cuestionan el calendario de retorno de la inversión de los gastos agresivos y tienen dificultades para recuperar los niveles de resistencia establecidos a principios de año, evidencia, según JPMorgan, de que los compradores no han regresado completamente.

JPM ahora ve ecos de los años 2000

La advertencia más contundente de JPMorgan se basa en un paralelo histórico.

Hunter afirma que la trayectoria de la apuesta por la IA recuerda el ascenso hacia 2000, cuando las acciones tecnológicas se dispararon durante años antes de colapsar y arrastrar al mercado a una caída prolongada.

El eco se extiende al ciclo de gasto subyacente: la expansión de equipo de comunicaciones en fase tardía de aquella época enfrentó dudas similares sobre el retorno de la inversión, algo parecido a lo que ocurre ahora con el gasto en infraestructuras de IA.

Nada de esto garantiza una repetición, señala Hunter, pero dado que la negociación entra en un periodo históricamente propenso a la volatilidad tras el Día del Trabajo, él considera el paralelo como un riesgo que merece ser tomado en serio.

El mensaje de JPMorgan, por ahora, es de precaución en lugar de capitulación, un recordatorio de que la pérdida de convicción en la mayor apuesta del mercado rara vez coexiste con una ventana estacional complicada sin consecuencias.